Make your own free website on Tripod.com
NOTAS DE
POR QUÉ SE CONTROLAN LAS ARMAS

La única forma de limitar el tráfico ilícito, consiste en realizar un estricto control sobre la actividad legal

HOME

LAS MOMIAS DEL LLILLAULLACO | EL DESARME EN SUDAMERICA | DESINFORMACION | CLARINES DE ALERTA IV | ¡NO! Dr. DREYFUS | COMO DEBE SER UN PLAN DE RECOLECCION Y DESARME POR UNA ONG | ONU: PONIENDO LAS COSAS CLARAS | ¿QUIERE QUE LE QUITEN LAS ARMAS? HAGA ESTO | ¿LA NRA EN LA ARGENTINA? | ARMAS: NOS ESTAMOS EQUIVOCANDO | LOS CALIBRES DE ESCOPETA | CURIOSIDADES DE BALISTICA | NATURALEZA DEL COMBATE | BELGRANO: LA BANDERA NACIONAL | ESTOS ALEMANES | ENTRENAMIENTO MENTAL | TIRO A NADA | LOS ARCABUCES Y EL IDIOMA | Y... APARECIERON LAS ARMAS DE FUEGO | SNIPER | CONCUSION CARDIACA | LOS ORIGENES DE LA INSEGURIDAD | MACH: VELOCIDAD DEL SONIDO | LO QUE VENDRA | EL ARMA DE FUEGO Y LAS ARTES MARCIALES | LA SEGURIDAD AEROCOMERCIAL EN LOS EE UU | EL PERIODISMO Y LAS ARMAS DE FUEGO | UNA VISITA A NORMANDIA | UN REVOLVER DEL 1600 | POR QUÉ SE CONTROLAN LAS ARMAS | SOBRE LA GUERRA EN ASIA | CLARINES DE ALERTA | CLARINES DE ALERTA II | CLARINES DE ALERTA III | CASO SHOOTING BAIRES | EL DIA QUE ME ASESINARON | EL PRIMER CENSO DE ARMAS DE LA ARGENTINA

A medida que se investiga lo que sucede en otros países, se van encontrando distintos criterios respecto de la política seguida para el control de las armas de fuego. Las diferencias en el orden político, económico, administrativo y geográfico y la participación activa en conflictos armados regionales, fronterizos o internos, son los factores que modelan los diferentes puntos de vista.
Hasta el siglo XIX, la mayoría de las naciones imperialistas, prohibían a los habitantes de sus colonias la tenencia de armas de fuego, como una manera de garantizar el empleo exclusivo de la fuerza por parte del Estado y poder sofocar cualquier intento de rebelión.
El estilo violento de la revolución francesa, no hubiese sido posible de no haberse plegado a ella, los poseedores de armas de fuego: las unidades militares regulares. En las colonias inglesas de norteamérica, por sus características geográficas y la lucha constante contra los indios, existía cierto grado de flexibilidad que permitió a los civiles, acceder a la tenencia de mosquetes y pistolas, que en el momento de las luchas por la independencia se volvió en contra de las fuerzas coloniales inglesas.
El final el siglo XX, se caracterizó por una exaltación de las libertades individuales, con un descontrolado aumento de la criminalidad, que en su mayoría emplea armas de fuego para cometer sus delitos. Por este motivo, el funcionario preocupado por disminuir los índices de criminalidad, por la ancestral condición de imperio del Estado, tiende a adoptar la solución aparentemente más simple: la veda de armas. Para su puesta en práctica, sólo requiere un instrumento legal que la ponga en marcha, de mínimo costo y ejecución inmediata.
Esta medida trae como resultado, que los únicos armados seguirán siendo los delincuentes.
Cuando la simple portación ilegal de un arma de fuego, se transforma en un delito, la delincuencia opta por el arma blanca. Ejemplos de ello son Malasia e Indonesia, donde la falta de armas de fuego, hizo que los delincuentes las reemplacen por las blancas. Inglaterra y país de Gales, han optado por la veda en una escalada restrictiva, pero en los últimos 10 años los homicidios se incrementaron en un 147%. En España es más sencillo el uso de armas blancas, silenciosas, mortales y altamente intimidatorias. En la Argentina, existe un agujero negro ya que el 30% de los ataques se cometen con armas blancas, que se venden libremente en puestos callejeros.

LA DELINCUENCIA Y EL CONTROL DE LAS ARMAS
Nuestro joven país no se caracteriza por poseer legislaciones evolucionadas y maduras en su discusión y práctica. Constituye una excepción, lo relacionado con el control de las armas de fuego, que en los últimos diez años, ha llegado a ubicarse internacionalmente como la más completa y perfeccionada. La legislación nacional en materia de armas, aún en situación evolutiva, ha demostrado que los legítimos tenedores de armas apenas cometen delitos o infracciones administrativas, en un nivel virtualmente despreciable, como lo es el 0,01% del total.
A pesar de este destacado y casi desconocido logro, según recientes declaraciones del Dr. Roberto Durrieu, Presidente de la Sociedad de Abogados Penalistas de Buenos Aires, estima que en los últimos 16 años, la criminalidad ha aumentado aproximadamente en un 1000 %.
Con esto se extrae una importante conclusión: el más perfecto control de armas, no obtiene resultados en materia criminal.
Este concepto está corroborado por un estudio hecho en EE UU, por los analistas Jens Ludwig de la Universidad de Georgetown y Philip Cook de la Universidad Duke, quienes examinaron las estadísticas nacionales existentes en materia criminal, desde 1985 a 1997, de manera de comparar el impacto de la ley Brady en 32 Estados de la Unión donde se puso en práctica.
Comprobaron que las restricciones impuestas en materia de armas de fuego, no lograron un correlato en lo criminal, pero sí lo tuvieron los Estados que paralelamente perfeccionaron sus leyes penales.
Cabe señalar que James Brady, fue el promotor de las restricciones de armas de fuego, que puso en práctica el gobierno del presidente Clinton. Su personal motivación se remonta al momento en que siendo Secretario de Prensa del presidente Reagan, durante el intento de asesinato de éste, recibió un impacto de bala que lo dejó paralítico. A partir de ese momento, su esposa Sarah, fundó el Center to Prevent Handgun Violence, sin obtener resultados aceptables excepto en la disminución de los suicidios, cuyas causas no necesariamente se vinculan con la Ley Brady.
El Estado de Florida, hace varios años que comenzó a autorizar la portación a quienes lo soliciten, ejemplo que seguido por una veintena de Estados, produjo una disminución en los homicidios.
Cabe señalar, que el Centro Nacional de Rastreo de Armas, de ATF (Alcohol, Tobacco and Firearms) de West Virginia, sólo posee un registro de 3.800.000 tenedores de armas, fábricas, armerías e importadores, contra 80 millones de tenedores reales estimados, que poseen cerca de 240 millones de armas. Esto se debe a la existencia de impedimentos constitucionales, que dificultan avanzar en el logro de un control efectivo de las armas de fuego y conforma el talón de Aquiles de la lucha contra el crimen en ese país.
Las medidas que se toman en los EE UU, son irrisorias, como por ejemplo disminuir la capacidad de los cargadores a diez cartuchos, mientras existe una venta libre de munición y no se controla la transferencia particular de armas adquiridas legalmente.

LOS DIFERENTES MERCADOS DE ARMAS
Las armas nacen al ser fabricadas, o para aquellos países que no lo hacen, al importarlas. Se distinguen diferentes mercados: el primario, que comprende la fabricación, importación, exportación y tránsito. El secundario, está compuesto por la distribución mayorista y minorista, venta y reparación. Los destinatarios finales de las armas, pueden ser organizaciones gubernamentales o privadas y particulares.
El perfeccionamiento de las leyes en materia de armas de fuego, consiste en el arbitrio legal de las medidas de control administrativo de los mercados primarios y secundarios.
El mercado negro, existente en todos los países, se nutre de las debilidades de los mercados primarios y secundarios y abastece a la criminalidad y a los intereses nacionales o transnacionales de los países involucrados en conflictos internos o fronterizos, a veces con velado apoyo estatal.
El caso Irán-Contras, quitó el velo al gobierno del presidente Reagan, que autorizó esta secreta provisión de armamento. Prácticamente no existe país que no posea un lado oscuro en este aspecto, donde Rusia, Ucrania, China, Austria, Afganistán, Vietnam, Paraguay y Brasil son algunos de los proveedores. La Argentina tiene una asignatura pendiente en el caso de las armas derivadas a Croacia y Ecuador y durante la guerra de Malvinas, se salió al mercado negro para obtener los letales misiles Exocet AM39 de los Super Etendart, cuya provisión había cortado Francia.

¿PARA QUÉ CONTROLARLAS?
Se encuentra en desarrollo un proyecto de recomendación de la ONU, para que los países miembros legislen leyes, que permitan ejercer un mayor control de las armas de fuego en poder de particulares. Desde países que no poseen ningún instrumento legal, hasta aquellos que tratan de perfeccionar cada vez más las leyes que faciliten esta intención, el espectro es muy amplio. Pero aceptado el hecho de que existen países proveedores de armas al mercado negro, todo el proyecto se derrumba y pasa a ser una simple recomendación para las algunas naciones que no piensan cumplirla, salvo en su propio territorio, como lo hizo Cuba y lo hacen China, Rusia y EE UU.
Cuando el investigador estudia algo, se basa en modelos normales. Una vez determinado en qué consiste lo normal, puede investigar las anomalías de cualquier tipo que se presenten, porque difieren de ese modelo.
El control de las armas es similar.
Todo movimiento de armas en nuestro territorio, hace que los titulares de los mercados primarios o secundarios, denominados Legítimos Usuarios, tengan que justificar su actividad, inscribirse, e informar los movimientos de cada arma u elemento controlado por nuestra ley.
De esta manera, todo lo que no se encuentre en el carril autorizado, está fuera de la ley y entra en el fuero penal. En eso consiste el control de armas.
De alguna manera, el control de las armas de fuego, resulta un instrumento disuasivo para la delincuencia, donde por el absurdo, el peso de la carga lo soportan los Legítimos Usuarios, sus tenedores, que son los que aportamos los fondos para que pueda realizarse ese control.
A pesar de haber alcanzado un nivel de control elevado, aún persisten iniciativas legislativas que tratan de destruirlo, a pesar de que la legislación actual está permitiendo discriminar rápidamente las actividades de tráfico ilícito.
No tiene justificativo retroceder legislativamente a fines de 1988, meses antes del cruento ataque al cuartel militar de La Tablada, cuyos participantes adquirieron en armerías de nuestro país, parte de las armas allí utilizadas. También lo podía hacer la delincuencia común.
Hoy eso es imposible.
Hasta 1992, los magistrados que necesitaban rastrear un arma, debían remitir un exhorto a cada provincia y a las FF AA y de Seguridad. Una tarea lenta y de dudosos resultados.
Hoy se remite un fax al organismo de aplicación, y al día siguiente o en el día se satisface la duda.
En 1991 existían cerca de 30 credenciales distintas, otorgadas por diferentes policías.
Hoy existe una sola.
En aquel entonces, una tenencia podría demorar cinco o seis meses.
Hoy el estándar es de siete días hábiles.
En 1990 se atendían en el RENAR 80 personas, en un edificio precario, con personal no capacitado y con un sistema de administración manual.
Hoy se atienden en todo el país, más de tres mil personas por día, con personal competente, sistema informático, sin costo para el erario público y en un edificio moderno y confortable, con una administración honesta y ejemplar, sostenida por los Legítimos Usuarios.
Ese es el éxito de la legislación argentina.

Buenos Aires, febrero de 2001